Si alguna vez te envié rosas y no las aceptaste, no dejaré de amar el aroma de ellas, de sentir cada pétalo y extrañar sus espinas.
Si alguna vez usaste mi cuerpo, besos y caricias para tu propio placer diciendo que amabas a otro, sin importarte mis sentimientos; no dejaré de desear labios carnosos y besos apasionados.
Si alguna vez te cociné el almuerzo y no quisiste comer, no dejaré de cocinar.
Si alguna vez puse todo mi empeño y fuerzas para amarte y no me amaste, no dejaré de sentir y querer volar con un corazón lleno de sueños, con un alma llena de emociones y con un espíritu lleno de fé.
Si alguna vez conté los días para ver tu llegada y nunca llegaste, no dejaré de esperar. No dejaré de querer ver tu silueta asomándose por la ventana, diciéndome entre reojo que sí, que aún me amás.
Si alguna vez bajo la lluvia esperé por tu abrazo y no lo recibí, no dejaré de vivir. No dejaré de bailar en las tardes lluviosas.
Si alguna vez quería que fueras mi abrigo y no estuviste ahí, no dejaré de querer sentir más frío. No dejaré de usar mis propias cobijas para calentarme.
Si alguna vez te imploré que te quedaras y te fuiste, no dejaré de recordarte.
Si alguna vez mi dolor te importó muy poco, no dejaré de llorar y limpiar mi alma con lágrimas. No dejaré de sentir tristeza, no dejaré de sentir paz.
Si alguna vez tiraste a la basura mi sonrisa, no dejaré de buscarla de nuevo.
Si alguna vez te pedí que vinieras y no viste mis mensajes, no dejaré de escribir. No dejaré de improvisar.
Si alguna vez te cansaste de mí y buscaste otros brazos, no dejaré de esperar por un abrazo cálido y eterno.
Si alguna vez fui intenso y no te gustó, no lo dejaré de ser.
Porque mis emociones son intensas. Mis sentimientos son vivos. ¡Yo estoy vivo! Y por más que sienta que se va la esperanza, nunca dejaré de creer. No dejaré de tener fé, no dejaré de lado la esperanza.
Nunca dejaré de soñar ni de querer volar.
Nunca dejaré de sentir así nadie me sienta.
Nunca dejaré de sonreir así nadie me sonría.
Nunca dejaré de abrazar así nadie me abrace.
Nunca dejaré de desear así nadie me desee.
Nunca dejaré de besar así nadie me bese.
Nunca dejaré de llorar así nadie me llore.
Nunca dejaré de extrañar así nadie me extrañe.
Nunca dejaré de vivir así nadie me viva.
Nunca, pero nunca dejaré de amar, así nadie me ame.